A las abuelas Petra y Francisca Lorente por su posado "al fresco" y sus "sillas de enea". Al abuelo Manuel Pérez-Cejuela "Mané", por enseñarnos una labor tan nuestra como es la del esparto.
A Vicente Sánchez-Horneros por prestarnos los bolos de madera. A la abuela María GÂȘ-Calvo de Arisgotas por abrirnos una de sus alcobas y prestarnos su "cojín de flores" de ganchillo. A los albañiles de "El Rubio" por prestarnos el "escobón de enjalbegar" para la foto del encalado. A Carmen y Martos, por prestarnos sus
"cacharros de cerámica" y bicicleta. A los abuelos Remedios y Leandro por prestarnos su almirez, calderos, brasero, y el manojo de llaves de cobre. A la familia Ruiz de los Paños por prestarnos su colección de animales disecados y parte de su biblioteca.
A Socorro Pérez-Cejuela, por abrirnos el Arco de Belén y su matacán. Al Excmo. Ayuntamiento de Orgaz, por prestarnos parte del material fotográfico y permitirnos escenarios tan sugerentes como las Ruinas del Monasterio Visigodo de los Hitos. A María Jesús y Mercedes por abrirnos la terraza y tejados de la Casa de la Cultura. A la familia Llopis por abrirnos el Castillo de los Condes de Orgaz con su patio de armas, estancias y almenas. A la Banda Municipal de Música de Orgaz por permitirnos usar el edificio de su Academia: las antiguas Casas Consistoriales.
A "Mari" por abrirnos su floristería de la Plaza Mayor para las fotos nocturnas en los soportales. A la familia Guerrero por abrirnos su casa y patio populares de la calle Real, así como por prestarnos la báscula "romana". A la asociación deOrgaz.es por su archivo de fotografías de puertas y ventanucos. A las vecinas de la calle Albaicid por permitirnos "invadir" su típico patio común. A la abuela Juliana Sánchez-Mayoral por dejarnos la habitación-cámara de su casa de "la mina" con su luminoso ventanuco. A la familia de María José y Pancho, por abrirnos el patio y la "cocinilla" de su casa de "El Frontón". A la cafetería "Beato", por ser nuestra sala de reuniónes con wi-fi incluída.